Previendo que Windows NT y Windows 2000 se adoptarían de manera generalizada como servidores para departamentos y grupos de trabajo, Microsoft incluyó en ellos dos servicios que permiten a los usuarios de Macintosh compartir archivos a impresoras con los usuarios de Windows, de OS/2 e, incluso, de MS-DOS. El servicio Servidor de archivos para Macintosh (FSM) aborda la publicación de los archivos compartidos, y el servicio Servidor de impresión para Macintosh (PSM) permite a los usuarios de Macintosh y de Windows compartir recíprocamente las impresoras. Además, Windows 2000 incluye una implementación del protocolo de red AppleTalk. El mecanismo que utilizan estos servicios es sencillo: se comparten las carpetas y los archivos y luego se activa el compartimiento de archivos Macintosh en la unidad compartida. Los clientes de Windows pueden utilizar normalmente la unidad compartida, mientras que los usuarios de Macintosh utilizan el software para compartir archivos de Apple para conectarse con el servidor de Windows 2000 y obtener los archivos.
Cada uno de los tres componentes que proporcionan conjuntamente el soporte para Macintosh en Windows 2000 time sus propias responsabilidades.
El primer paso para poner el servidor de Windows 2000 a disposición de los usuarios de Macintosh es instalar la pila de red AppleTalk. La instalación de FSM o de PSM antes que AppleTalk hace que AppleTalk se instale, pero resulta más sencillo resolver los problemas relacionados con Macintosh si se está seguro de que funciona el protocolo subyacente antes de instalar los componentes de servicios.
Dado que AppleTalk es un protocolo de red, se instala desde el cuadro de diálogo Conexiones de red y de acceso telefónico. Antes de intentar instalar AppleTalk, hay que asegurarse de que se tiene acceso al CD-ROM de Windows 2000 o a un punto de instalación de red. Para instalar AppleTalk, hay que seguir el siguiente procedimiento:
Este procedimiento instalará AppleTalk y lo enlazará con todas las tarjetas de interfaz de red (Network Interface Cards, NIC) de la computadora. Si se desea eliminar AppleTalk de alguna NIC concreta, hay que abrir su ventana Propiedades y desactivar la casilla de verificación de AppleTalk.
Antes de configurar el propio protocolo AppleTalk, hay que configurar el encaminamiento para AppleTalk si se piensa utilizar. Esto asegura que la máquina de Windows 2000 tenga una lista de zona actual y la información de red antes de que el proceso de configuración de AppleTalk lo necesite. El encaminamiento para AppleTalk se maneja desde la consola Enrutamiento y acceso remoto. Para activar y configurar el encaminamiento, hay que seguir el procedimiento siguiente:
Es mucho más eficiente utilizar un encaminador raíz AppleTalk hardware que una computadora Windows 2000, pero si no se dispone de encaminadores hardware, no obstante, se puede utilizar Windows 2000 como encaminador raíz para la red AppleTalk. Una vez instalada la pila AppleTalk, hay que seguir este procedimiento adicional:
Hay que asegurarse de configurar los encaminadores raíz antes de configurar (o de iniciar) otros encaminadores de la red.
AppleTalk se diseñó para ser un protocolo con poca sobrecarga y de bajo mantenimiento, por lo que su configuración resulta bastante sencilla. De hecho, prácticamente no necesita configuración; basta con indicar si el adaptador acepta conexiones AppleTalk entrantes y la zona en que aparecerá el servidor. A continuación se indica la manera de configurar estos parámetros:
El objeto rendimiento de AppleTalk encapsula alrededor de dos docenas de parámetros específicos del protocolo (incluidos los contadores que registran todo el tráfico AppleTalk entrante y saliente y el número de paquetes encaminados).
Una vez instalado y configurado el protocolo AppleTalk, se está preparado para instalar y configurar los propios servicios Macintosh. FSM y PSM son dos paquetes independientes con procesos de instalación similares. No importa el orden en que se instalen estos componentes.
Antes de instalar los componentes de los servicios para Macintosh hay que cumplir varios requisitos. En primer lugar, si se va a instalar FSM, hay que tener en el servidor, al menos, una partición NTFS. Esto se debe a que sólo se pueden crear volúmenes con acceso a Macintosh en particiones NTFS o del sistema de archivos de CD-ROM (CD-ROM File System, CDFS); a incluso, si sólo se desea crear volúmenes con acceso a Macintosh en particiones CDFS, hace falta una partición NTFS o no se podrá instalar FSM.
En segundo lugar, conviene tener ya instalados y configurados los adaptadores de red que se piense conectar a las redes AppleTalk y haber comprobado que funcionan. Finalmente, hay que tener instalado y configurado AppleTalk y haber probado la instalación para asegurarse de que los clientes de red existentes pueden ver el nuevo servidor como nodo AppleTalk. Puede que para ello se necesite una herramienta como EtherPeek o InterNetMapper de Dartmouth.
Si se desea que los usuarios de Macintosh tengan acceso a los archivos que se hallan en unidades compartidas normales (no en volúmenes con acceso a Macintosh), se puede utilizar una utilidad de otro fabricante como DAVE de Thursby Software (http://www.thursby.com), que permite a las computadoras Macintosh iniciar una sesión en dominios de Windows NT o de Windows 2000 y utilizar archivos a impresoras compartidas utilizando los protocolos de red nativos de Microsoft.
Aunque la instalación y la gestión de FSM es bastante sencilla, hay algunos números de los que se debe tener conocimiento. Estos números (o más exactamente límites) limitan algunas de las cosas que pueden hacerse con FSM:
- Los volúmenes de Macintosh sólo pueden soportar nombres de archivo con una longitud máxima de 31 caracteres, mientras que los de NTFS soportan nombres de archivo con longitudes de hasta 256 caracteres. Los archivos de Macintosh aparecen con sus nombres correctos en los sistemas de Windows que soportan nombres de archivo largos, pero tienen nombres truncados con formato 8.3 en los sistemas que no los soportan. FSM trunca los nombres de archivos de NTFS que superen el límite de 31 caracteres, por lo que los clientes de Macintosh sólo ven los primeros 31 caracteres.
- NTFS permite una longitud de camino máxima de 255 caracteres, igual que hace Mac OS. Sin embargo, en ciertas circunstancias puede que FSM no envíe la información de archivo o de carpeta de Macintosh de elementos cuyas longitudes de camino combinadas superen los 260 caracteres.
- Al igual que NTFS, los sistemas de archivos de Macintosh no distinguen entre mayúsculas y minúsculas. Si se tiene activado el subsistema POSIX, no se deben utilizar nombres de archivo POSIX, o los clientes de Macintosh se confundirán.
- Los nombres de volumen con acceso a Macintosh pueden tener hasta 27 caracteres de longitud, pero las herramientas de FSM sólo pueden crear nombres de 12 caracteres (aunque se utilice la utilidad Macfile para superarlo).
- AppleTalk necesita que los nombres de todas las unidades compartidas servidas por una misma máquina quepan en un único paquete de anuncio. El tamaño de este paquete no puede superar los 4760 bytes, lo que significa que hay un límite superior de alrededor de 175 nombres de volúmenes con acceso a Macintosh (de 27 caracteres cada uno) por servidor.
FSM y PSM obtienen información de las cuentas del servicio de directorio de Active Directory de Microsoft Windows 2000. Esto significa que los clientes de Macintosh no pueden iniciar una sesión en los servidores FSM o PSM a menos que tengan una cuenta válida en el directorio o se les permite acceso como invitados a los servidores. Resulta conveniente configurar las cuentas que se vayan a necesitar para los usuarios de Macintosh como parte de la instalación y configuración en el servidor del soporte para Macintosh; así, en cuanto se obtengan los volúmenes con acceso a Macintosh y las impresoras compartidas estén creadas, los usuarios podrán comenzar a conectarse con el servidor.
PSM debe dotarse de un conjunto de credenciales de cuentas de usuario para que pueda imprimir los trabajos en el Administrador de impresión estándar de Windows 2000. Utiliza de manera predeterminada la cuenta del sistema, pero, por motivos de seguridad, resulta más conveniente crear una cuenta diferente para utilizarla sólo con PSM.
Para instalar tanto PSM como FSM se utiliza el Asistente para componentes de Windows. El proceso real es muy sencillo:
Una vez instalados los componentes de FSM y de PSM hay que configurarlos para que resulten de utilidad. El único volumen con acceso a Macintosh que ofrece a sus clientes un servidor FSM recién instalado es el que contiene el módulo de autenticación de conexiones de Microsoft.
Cuando un cliente Mac OS se conecta con un servidor Windows 2000 FSM, el cliente tieneque enviar sus credenciales de nombre de usuario y contraseña como texto claro no cifrado. Esto no resulta seguro, ya que un atacante con un analizador de la red puede obtener fácilmente de la red las credenciales y utilizarlas para abrir una sesión directamente en el servidor de Windows 2000.
Mac OS soporta la autenticación cifrada al comunicarse con los servidores de AppleShare, pero para añadir el mismo nivel de seguridad a las conexiones entre Mac OS y FSM hay que elegir entre dos opciones. Una es configurar el servidor para que acepte autenticación cifrada de Apple y la otra es instalar un módulo adicional para autenticación de usuarios (User Authentication Module, UAM) en la parte Macintosh. El UAM de Microsoft permite al cliente Mac OS cifrar sus credenciales utilizando el mismo esquema que utilizan los clientes Windows al comunicarse con servidores de Windows 2000. También ofrece otras dos ventajas útiles: permite utilizar contraseñas de mayor longitud (14 caracteres en lugar del límite de 7 caracteres impuesto por AppleShare) y permite a los clientes saber si ha caducado su contraseña para Windows 2000.
El UAM de Microsoft se guarda en un volumen con acceso a Macintosh especial denominado volumen UAM de Microsoft (Microsoft UAM Volume). Este volumen con acceso a Macintosh siempre se halla disponible para los clientes Macintosh en un servidor FSM; no cabe la posibilidad de eliminarlo o cambiarlo de nombre y se halla disponible en cuanto se inicia el servicio FSM. El volumen UAM contiene cuatro elementos: un archivo de texto (Readme.uam) que explica lo que hace el UAM y la manera de instalarlo; una aplicación que instala de manera automática el UAM adecuado para una configuración Mac OS dada; y las versiones del UAM para las versiones 3.8 (presente en Mac OS 7.5 y posteriores) y 3.6 (para versiones anteriores de Mac OS) de AppleShare. Para instalar el UAM de Microsoft en un cliente Mac OS hay, que seguir el procedimiento siguiente:
Si se desea instalar el UAM en varias máquinas, puede resultar más sencillo copiar el UAM adecuado en las máquinas de destino en lugar de iniciar una sesión desde cada estación de trabajo. Este proceso es un poco distinto del que se acaba de describir:
Una vez instalado el UAM de Microsoft, el proceso de inicio de sesión para los clientes Mac OS será ligeramente diferente del habitual. El proceso normal es el siguiente: el usuario escoge una zona y un servidor en el Selector, pulsa Aceptar y rellena el cuadro de diálogo de inicio de sesión de AppleShare. Cuando hay instalados varios UAM -como ocurre una vez completado el procedimiento anterior-, la pulsación de OK en el Selector genera un cuadro de diálogo que muestra los UAMs disponibles. Hay que enseñar a los usuarios a utilizar el UAM Microsoft Authentication 5.0.
Aparte de sus usos evidentes, el complemento Carpetas compartidas también permite configurar algunos parámetros FSM útiles, incluidos el mensaje que ven los usuarios cuando inician una sesión, los tipos de autenticación que acepta el servidor y el número de usuarios que pueden conectarse de manera simultánea. Para llegar a estas opciones, hay que abrir el complemento Carpetas Compartidas, pulsar Carpetas compartidas con el botón derecho del ratón y escoger Configurar servidor de archivos para Macintosh. Se podrá ver la ficha Configuración de la ventana Propiedades de Servidor de archivos para Macintosh. Con esta ficha se pueden llevar a cabo cuatro tareas útiles:
Una vez instalado y configurado FSM, no se puede hacer nada con él hasta que se haya creado algún volumen con acceso a Macintosh. El proceso general que hay que seguir viene a ser el siguiente:
Windows 2000 ofrece dos maneras diferentes de crear volúmenes con acceso a Macintosh nuevos. La primera: se puede utilizar el Asistente para crear carpetas compartidas para crear una nueva unidad compartida de Windows, lo que la hace visible a los clientes de Macintosh (o de NetWare) al crearla. De manera alternativa, se puede crear un volumen con acceso a Macintosh para una unidad compartida de Windows ya existente utilizando el asistente para crear una nueva unidad compartida exclusiva de Macintosh que apunte al mismo elemento.
Para iniciar el Asistente para crear carpeta compartida, hay que abrir el complemento Carpetas compartidas, pulsar Recursos compartidos con el botón derecho del ratón en el árbol Carpetas compartidas y escoger Nuevo recurso compartido de archivo. Obsérvese que la casilla de verificación Apple Macintosh ya no se halla atenuada; para crear un nuevo volumen con acceso a Macintosh sobre la nueva unidad compartida, basta con seleccionar esa casilla. De manera opcional, se puede editar el nombre de la unidad compartida visible para Macintosh del campo Nombre del recurso de Macintosh, pero el Asistente proporcionará un nombre predeterminado razonable.
Existe un problema con este proceso. No se puede crear un volumen con acceso a Macintosh dentro de otro. Por ejemplo, supóngase que se crean una unidad compartida y un volumen con acceso a Macintosh en la raíz de un volumen NTFS de la unidad F. Se puede crear una unidad compartida de Windows en F:\Descargas, pero no se puede crear a11í ningún volumen con acceso a Macintosh, ya que no pueden anidarse. Por este motivo, Microsoft recomienda no crear volúmenes con acceso a Macintosh en el nivel raíz de las unidades; en lugar de eso, hay que crearlos en la carpeta situada a un nivel más profundo de las que engloban todos los elementos a los que se desea tener acceso.
A1 pulsar Siguiente en el Asistente se puede ver la ventana estándar para la selección de los permisos de las unidades compartidas. Los permisos predeterminados de las unidades compartidas nuevas resultan algo intranquilizadores: si se crea una unidad compartida combinada de volumen con acceso a Macintosh y de Windows, el grupo Todos obtiene un control completo sobre ella, y, si se crea una unidad compartida exclusiva para volumen con acceso a Macintosh, todos los usuarios de Mac OS obtienen el equivalente para Macintosh. Lo normal es desear restringir un poco más las cosas.
Lo primero que hay que comprender del tratamiento de los permisos por FSM es esto: Mac OS sólo soporta controles de acceso en las carpetas, no en los archivos. FSM realiza una buena labor general de traducción entre los permisos de Windows 2000 y los de Mac OS, pero no puede hacer nada para superar esta limitación. En su lugar, FSM aplica de manera automática los permisos de la carpeta padre a sus archivos hijo y subcarpetas.
Los usuarios pueden asignar permisos a cada uno de los archivos de una carpeta, pero Mac OS no los respetará. Esto echa por tierra todos los objetivos de la seguridad en el nivel de archivos, por lo que FSM la sustituye mediante un truco sutil y poco elegante pero útil. Los permisos en el nivel de los archivos sólo se aplican si resultan más restrictivos que los de la carpeta que los alberga. Por ejemplo, supóngase que se asignan derechos de control total al grupo Todos para un volumen con acceso a Macintosh denominado Contratos. Posteriormente se cambian los permisos para un archivo, Trato-grande.doc, de modo que Todos tenga los permisos Denegar: escribir y Permitir: leer sobre ese archivo. Un usuarios de Macintosh que monte ese volumen con acceso a Macintosh podrá abrir la carpeta y el archivo. En lo relativo a Mac OS, el usuario tendrá acceso pleno al archivo, pero el servidor no atenderá ninguna solicitud de escritura: si se abre el archivo, se edita en Microsoft Word y se intenta guardar, se recibirá un mensaje de error (el servidor no permite tener acceso de escritura al archivo).
Lo siguiente que hay que comprender es quién tiene acceso de manera predeterminada. Como ya se ha mencionado, al crear un nuevo volumen con acceso a Macintosh el valor predeterminado es dar al grupo Todos permiso de control total para todo el volumen. Los miembros de los grupos Administradores y Operadores del servidor pueden administrar el propio servicio FSM, y los usuarios con privilegios de administrador para el servidor siempre tienen control total de todos los archivos de los volúmenes con acceso a Macintosh de ese servidor.
El esquema de permisos de Apple agrupa los datos de los usuarios en tres categorías: datos privados (sólo puede utilizarlos su propietario), datos del grupo (sólo pueden utilizarlos los miembros del mismo grupo) y datos públicos (pueden utilizarlos todo el mundo). Aunque esto resulte conceptualmente más sencillo de comprender que el esquema de permisos de Windows 2000, también es mucho menos flexible. En Mac OS sólo se pueden asignar permisos para los objetos utilizando estas tres categorías; no cabe la posibilidad de hacer cosas como asignar acceso a un solo archivo de una carpeta a varios grupos de trabajo. Una característica positiva de este enfoque es que no hace falta que el propietario sea miembro del grupo que tiene los permisos para la carpeta.
Otra diferencia es que Windows 2000 asigna de manera automática los permisos por herencia (al menos cuando se ha seleccionado la casilla de verificación Hacer posible que los permisos heredables de un objeto primario se propaguen a este objeto, lo que es el valor predeterminado); Mac OS permite a las carpetas heredar los permisos en función de la voluntad del propietario. Cada carpeta de una jerarquía puede tener permisos diferentes. Por ejemplo, resulta frecuente conceder a los usuarios acceso sólo de lectura a la raíz de un disco compartido y concederles permiso de lectura y escritura para las carpetas a las que necesitan tener acceso.
La tercera diferencia principal entre los dos sistemas, y quizá la más importante, es el modo en que se comparta el grupo Todos. En Windows 2000 los permisos concedidos al grupo Todos no anulan los permisos asignados a individuos o a grupos concretos, pero en Mac OS sí lo hacen. Esto significa que hay que ser muy cuidadoso con la asignación de permisos al grupo Todos en la parte de Mac OS, ya que puede que no se comporten como se espera.
Los propios permisos Macintosh son también ligeramente diferentes de los de Windows 2000. Los usuarios de Mac OS pueden asignar un total de cinco permisos a las carpetas que poseen:
Hay que establecer la relación entre estos permisos y los de Windows 2000. El permiso Leer de Windows 2000 equivale a los permisos Ver archivos y Ver carpetas de la parte Macintosh. Los permisos Escribir y Eliminar de Windows 2000 son equivalentes al permiso Hacer cambios de Macintosh. Estas equivalencias son bidireccionales; si un usuario de Macintosh concede al grupo Todos los permisos Ver archivos y Ver carpetas para un volumen con acceso a Macintosh, equivale a conceder al grupo Todos de Windows 2000 el permiso Leer.
En Windows 2000 se pueden conceder permisos a un número arbitrario de grupos; cualquier objeto puede tener asignado un número virtualmente ilimitado de permisos diferentes. En la parte Macintosh, sin embargo, cada objeto sólo puede tener asignado un conjunto de grupos. FSM salva este foso conceptual designando un grupo de Windows 2000 como grupo primario del objeto. Aunque puede que otros grupos tengan permisos que puedan utilizar desde los clientes Windows, sólo el grupo primario tiene derechos de acceso en la parte Macintosh, utilizando el permiso Usuario/Grupo que utiliza Mac OS. El grupo primario se establece definiendo el grupo que tiene permisos para la carpeta en el servidor de Windows 2000.
Aunque el acceso anónimo constituye la norma en los servidores web, no siempre resulta deseable en los servidores de archivos, de impresión o de aplicaciones. Hablando con rigor, la cuenta Invitado no es anónima, pero a efectos prácticos no ofrece los mismos lazos entre un nombre de cuenta conocido y una persona que suelen ofrecer las cuentas normales.
Si se desea permitir a los invitados el acceso a los volúmenes FSM, se puede hacer de dos maneras: obligando a los clientes Mac OS a utilizar la cuenta Invitado de Windows 2000 a obligándolos a utilizar la cuenta Invitado de Mac OS, que utiliza la cuenta Invitado de Windows 2000 del servidor. ¿Qué enfoque es mejor? La característica Invitado de Mac OS permite a los usuarios pulsar el botón Invitado del Selector a iniciar una sesión sin proporcionar un nombre de cuenta ni una contraseña, mientras que la cuenta de Windows 2000 exige que se difunda la contraseña de la cuenta Invitado. Dado que no es probable que se desee que nadie más que los usuarios de Mac OS utilice la cuenta Invitado de Windows 2000, la cuenta Invitado de Mac OS es la mejor solución para la mayor parte de las aplicaciones. Independientemente del enfoque adoptado, hay que asegurarse de definir los permisos adecuados para los volúmenes con acceso a Macintosh, de modo que los invitados sólo puedan ver y modificar lo que así se desee.
Independientemente de si se escoge la cuenta Invitado de Macintosh o la de Windows 2000, hay que llevar a cabo algunas labores previas para hacer que funcione el acceso para invitados:
Si se utiliza la cuenta Invitado de Mac OS, hay que abrir la ventana Propiedades del volumen con acceso a Macintosh al que se desee que tengan acceso los invitados y asegurarse de que se ha seleccionado la casilla de verificación Los invitados pueden usar este volumen. Este valor no tiene ningún efecto si se obliga a los usuarios a iniciar la sesión con la cuenta Invitado de Windows 2000.
Se pueden crear volúmenes que no pueda ver nadie salvo su propietario. Se trata de una buena manera de permitir a los usuarios que configuren unidades compartidas, de modo que puedan tener acceso a sus archivos desde las máquinas Macintosh o Windows sin permitir el acceso de nadie más. Resulta especialmente práctico para los administradores, dado que pueden utilizar esta característica para configurar una unidad compartida de herramientas útiles o material de referencia que sea accesible -para ellos- desde cualquier punto de la red.
Para crear un volumen privado, hay que definir los permisos para Macintosh de modo que sólo tenga acceso el propietario; hay que definir los permisos Usuario/Grupo y Todos como Ninguno. Los usuarios verán el volumen con acceso a Macintosh en la lista de unidades compartidas disponibles, pero el volumen privado estará atenuado y los usuarios no podrán montarlo a menos que tengan el nombre y la contraseña del usuario.
El protocolo AppleShare proporciona algunas características de seguridad adicionales que pueden definirse por unidad compartida. Se tiene acceso a todas estas características mediante la ventana Propiedades de cualquier volumen con acceso a Macintosh. Para mostrar esta ventana hay que pulsar el volumen en cuestión con el botón derecho del ratón en el complemento Carpetas compartidas y escoger Propiedades. La zona interesante es el área Seguridad de volumen SFM (Services for Macintosh, Servicios para Macintosh), que no se halla presente en la ventana Propiedades de las unidades compartidas con formato Windows.
Contraseñas de los volúmenes: El campo Contraseña del área Seguridad de volumen SFM permite asignar una contraseña que distinga entre mayúsculas y minúsculas a un volumen dado. Los usuarios de Mac OS tienen que proporcionar esa contraseña y tener permisos de acceso para los elementos que deseen utilizar; los usuarios de Windows no necesitan la contraseña del volumen. La contraseña del volumen proporciona un nivel extra de seguridad, porque los usuarios que no tengan la contraseña no podrán conectarse con el volumen. Si no está definida la contraseña de volumen, los usuarios pueden conectarse con el servidor y ver los elementos para los que disponen de los permisos Ver carpetas y Ver archivos, aunque no puedan abrirlos ni modificarlos.
Algunas versiones anteriores de Mac OS no permiten a los usuarios guardar las contraseñas de volumen para que los volúmenes puedan montarse de manera automática; no obstante, todas las versiones de Mac OS desde la versión 8 (hacia 1996) lo permiten, por lo que se puede confiar en las contraseñas de volumen para añadir mucha seguridad a los usuarios que las graben.
Volúmenes de sólo lectura: Al montar un CD-ROM estándar en el sistema sigue siendo de sólo lectura, independientemente de los permisos que se asignen a los archivos y carpetas que contenga. FSM ofrece una opción parecida: al seleccionar la casilla de verificación Este volumen es de sólo lectura en el área Seguridad de volumen SFM se puede marcar un volumen como de sólo lectura. Este valor anula todos los permisos que pueda tener un usuario de Mac OS. Cuando este valor tiene efecto, Mac OS trata todo el volumen básicamente como si estuviera bloqueado.
Autorización de los invitados en Macintosh OS: Como ya se ha mencionado, la cuenta Invitado de Mac OS y la cuenta Invitado intrínseca de Windows 2000 son dos entidades muy diferentes. Independientemente de los permisos concedidos (si es que hay alguno) a la cuenta Invitado de Windows 2000, se puede seguir decidiendo poner los MAV a disposición de los invitados de Mac OS seleccionando la casilla de verificación Los invitados pueden usar este volumen, en el área Seguridad de volumen SFM de la ventana Propiedades del volumen con acceso a Macintosh. No obstante, si se desactiva la cuenta Invitado de Windows 2000, la selección de esta casilla de verificación no tiene ningún efecto, ya que, cuando un usuario de Mac OS decide iniciar una sesión como invitado de Mac OS, FSM asigna esa solicitud a la cuenta Invitado de Windows 2000. Dado que la cuenta Invitado está desactivada de manera predeterminada en Windows 2000 Server, Advanced Server y Datacenter Server, los invitados de Mac OS no pueden montar los volúmenes con acceso a Macintosh a menos que se emprenda alguna acción para reactivar la cuenta Invitado.
FSM se encarga de la traducción de las extensiones tipo Windows 2000 y los códigos tipo y creador de Mac OS. Esto lo hace utilizando un conjunto de valores del registro (que se guardan en HKLM\System\CurrentControlSet\Services\MacFile\ parameters\Type Creators) que contiene los códigos tipo y creador que se hayan definido, y una lista distinta (en HKLM\System\CurrentControlSet\Services\MacFile\Parameters\Extensions) que vincula las extensiones con las entradas de la lista tipo y creador. FSM utiliza estas asignaciones para establecer los códigos tipo y creador de los archivos, de modo que los clientes Mac OS puedan ver los iconos adecuados y obtener el comportamiento esperado cuando trabajan con los archivos de los volúmenes con acceso a Macintosh. Los archivos con extensiones que no están asignadas en estas bases de datos a pares tipo-creador reciben un icono y un creador genéricos que indican a Mac OS que son archivos de texto sencillo. Puede que no sea esto lo que se desea para la mayor parte de los archivos.
FSM incluye un amplio conjunto de asignaciones, pero hay tres circunstancias en las que puede que haga falta modificarlas. La primera es que alguna de las asignaciones sea antigua -Microsoft incluye asignaciones para programas como MORE de Symantec y Lotus 1-2-3 que no se han vendido para Macintosh desde hace unos cinco años- y puede que haga falta actualizarlas. Puede que se halle también que no se está de acuerdo con la asignación predeterminada para un tipo de archivo en concreto. Por ejemplo, Stufflt (el equivalente para Mac OS de WinZip) tiene dos versiones: una completa y una versión que sólo descomprime denominada Stufflt Expander. La asignación predeterminada de FSM vincula los archivos de StuffIt con la versión completa, de la que no dispone la mayor parte de los usuarios, por lo que parece más lógico vincular esa extensión con Stufflt Expander. La última situación en la que puede que haga falta editar estas asignaciones es que haga falta añadir un tipo de archivo del que FSM no tenga noticia. Dado que la versión que se distribuye no conoce varias extensiones de use muy frecuente (entre ellas .BMP, .GIF, .JPG, .PNG, .HTM y .JS), puede que éste sea el problema que surja con mayor frecuencia.
Para editar estas asociaciones hay que utilizar la ficha Asociación de archivos de la ventana Propiedades de Servidor de archivos para Macintosh. La disposición de esta ficha resulta ligeramente confusa hasta que se comprende el modo en que trabaja. La parte superior de la ficha (incluidos el cuadro Archivos con extensión de MS-DOS y el botón Asociar) es donde se escoge la extensión para la que se desea crear la asociación. El área Con el creador y tipo de documentos de Macintosh, permite ver y editar los tipos y creadores de Mac OS disponibles para la creación de asociaciones.
El proceso completo resulta sencillo, pero hay algunas variaciones en el mismo en función del motivo de la edición de las asociaciones. El primer paso es añadir un nuevo par tipo-creador; hay que hacerlo al añadir una extensión nueva o al asignar o revisar una existente (dado que no hay manera de editar los pares tipo-creador una vez introducidos en la base de datos). Para añadir un par nuevo, hay que pulsar el botón Agregar y proporcionar el creador, el tipo de archivo y la descripción que se desee utilizar. Se puede seleccionar un creador o tipo de archivo o introducir uno nuevo. Si hay que buscar el tipo o el creador de un archivo, hay que hacerlo en la parte Macintosh, utilizando una utilidad como ResEdit o para obtener más información del archivo. Una vez introducida la información, el nuevo par tipo-creador aparecerá en la lista.
Una vez añadido el nuevo par tipo-creador se puede vincular a una extensión existente o añadir una nueva extensión y vincularle la información de Mac OS. Para vincular una extensión existente con un par tipo-creador, hay que seleccionar el par de la lista y luego seleccionar la extensión correspondiente en la lista Archivos con extensión de MS-DOS y pulsar el botón Asociar. Para añadir una extensión nueva, hay que escribirla en el cuadro Archivos con extensión de MS-DOS y pulsar Asociar para crearla y vincularla con la combinación tipo-creador seleccionada.
Los usuarios de Mac OS conectados a un volumen con acceso a Macintosh no verán la información de asociación actualizada hasta que cierren la sesión y vuelvan a montar el volumen.
Para eliminar una asociación, hay que seleccionar el elemento tipo-creador de la lista y pulsar el botón Eliminar. FSM pedirá la confirmación de la orden, dado que la eliminación de un par tipo-creador elimina del registro el par y todas las extensiones asociadas.
A veces hay que enviar un mensaje a los usuarios para comunicarles algo importante, tanto que no se desea esperar a que salga por correo electrónico. Puede que se les comunique que algo está cerrado (o se va a cerrar) para mantenimiento, que el edificio se halla en llamas o que Michael Jordan vuelve de su retiro. En Windows 2000 se utiliza el Administrador de servicios de Terminal Server para enviar mensajes a los usuarios conectados a un servidor; para los clientes Mac OS, se utiliza la ficha Sesiones de la ventana Propiedades de Servidor de archivos para Macintosh. Enviar un mensaje es algo sencillísimo: se escribe en el cuadro Mensaje y se pulsa el botón Enviar. Todos los usuarios de Mac OS que tienen abierta una sesión en el servidor cuando se envía un mensaje ven una ventana desplegable con el mensaje en su interior.
Si se prefiere utilizar una utilidad de línea de comandos para gestionar los servidores, Windows 2000 dispone de una versión actualizada de la utilidad Macfile incluida con Windows NT 4. Macfile proporciona una interfaz de línea de comandos que permite gestionar los servidores FSM, los volúmenes con acceso a Macintosh, los usuarios y los archivos desde una interfaz de comandos de Windows 2000. Al igual que el venerable comando Net User, Macfile se hace querer una vez que uno se acostumbra a él, ya que aligera el trabajo de muchas tareas administrativas frecuentes. Macfile tienerealmente cuatro funciones diferentes:
La orden Macfile Server permite trabajar con los mismos parámetros que la ficha Configuración de la ventana Propiedades de Servidor de archivos para Macintosh. A continuación se muestra la versión completa de este comando:
MACFILE SERVER
[/SERVER:\\nombre de la computadora]
[/MAXSESSIONS:número | UNLIMITED]
[/LOGINMESSAGE:mensaje]
[/GUESTSALLOWED: TRUE | FALSE)
Si se desea añadir, eliminar o reconfigurar volúmenes con acceso a Macintosh, el comando Macfile Volume es la herramienta que hay que utilizar. Este comando tiene, en realidad, tres modos diferentes, cada uno de los cuales se activa por su propio modificador del comando.
La variante menos compleja de Macfile Volume es la que permite eliminar los volúmenes con acceso a Macintosh existentes. Esto no resulta sorprendente, ya que la eliminación de un volumen sólo necesita que se especifique el volumen con acceso a Macintosh que se desea eliminar (y de manera opcional el servidor que lo alberga). A continuación se muestra el aspecto del comando:
MACFILE VOLUME /REMOVE
[/SERVER:\\nombre de la computadora]
/NAME : nombre del volumen
Añadir un nuevo volumen resulta bastante sencillo. Cuando se crea un volumen con acceso a Macintosh nuevo utilizando el Asistente para carpeta compartida los únicos parámetros exigidos son el nombre que se desea que tenga el volumen y el camino a la carpeta en la que se ubica (y pasa lo mismo con Macfile Volume /Add). La versión completa de la orden se muestra a continuación. (Obsérvese que los modificadores /SERVER y /NAME trabajan igual que con Macfile Volume /Remove.)
MACFILE VOLUME /ADD
[/SERVER:\\nombre de la computadora]
/NAME:nombre del volumen
/PATH:camino hasta el archivo
[/READONLY:TRUE|FALSE]
[/GUESTSALLOWED:TRUE|FALSE]
[/ PASSWORD: contraseña]
[/MAXUSERS:número|UNLIMITED]
El comando /Set de Macfile Volume permite modificar los valores proporcionados al crear el volumen con acceso a Macintosh; se puede cambiar su condición de sólo lectura, especificar si los invitados pueden utilizarlo, definir una contraseña para el volumen a indicar el número de usuarios que lo pueden utilizar. Su sintaxis es muy parecida a la utilizada por el modificador /Add:
MACFILE VOLUME /SET
[/SERVER:\\nombre de la computadora]
/NAME:nombre del volumen
[/READONLY:TRUE|FALSE]
[/GUESTSALLOWED:TRUEIFALSE]
[/ PASSWORD: contraseña]
[/MAXUSERS:número|UNLIMITED]
El nombre Macfile Directory puede inducir a error; puede que hubiera sido más acertado denominarlo Macfile Permissions (Permisos Macfile), dado que este comando se utiliza para asignar permisos a los directorios de los volúmenes con acceso a Macintosh (o a los directorios que los contienen). Se puede asignar de manera individualizada un propietario o un grupo o definir los permisos para el propietario o para el grupo. El comando se muestra a continuación. (Los modificadores /SERVER y /PATH se comportan como ya se ha estudiado.)
MACFILE DIRECTORY
[/SERVER:\\nombre de la computadora]
/PATH:camino hasta el directorio
[/OWNER:nombre del propietario]
[/GROUP:nombre del grupo]
[/PERMISSIONS:máscara de permisos]
Con una sola excepción (la activación del bit 11 de la máscara del modificador /PERMISSIONS), ninguno de estos cambios se aplica de manera recursiva.
El comando restante, Macfile Forkize, se asemeja a una navaja suiza: tiene varias funciones útiles que no suelen hacer falta, pero que a veces resultan realmente prácticas. Macfile Forkize se utiliza para dos cosas: cambiar el código tipo o creador de un archivo o combinar las bifurcaciones de recursos y de datos de un archivo. A continuación se muestra la sintaxis del comando:
MACFILE FORKIZE
/TARGETFILE:camino hasta el archivo
[/SERVER:\\nombre de la computadora]
[/TYPE: código tipo]
[/CREATOR:código creador]
[/DATAFORK:camino hasta el archivo]
[/RESOURCEFORK:camino hasta el archivo]
PSM funciona de dos modos diferentes pero relacionados. En primer lugar, permite a los usuarios de Mac OS imprimir en cualquier impresora compartida por el servidor de Windows 2000 PSM. En lo relativo a los usuarios de Macintosh, cualquier impresora (independientemente de sus posibilidades intrínsecas) compartida por el servidor PSM aparece como una impresora PostScript nivel 1 de 300 puntos por pulgada. Afortunadamente, el servicio PSM también funciona al revés: permite capturar impresoras de red AppleTalk para que los usuarios de Windows puedan imprimir en colas de Windows 2000 Server y hacer que sus trabajos vayan a las impresoras AppleTalk, sin instalar AppleTalk en los propios clientes.
Como ya se ha mencionado en el apartado «Configuración de los servicios de archivos y de impresión», el mejor modo de instalar PSM es instalar, configurar y probar en primer lugar el protocolo AppleTalk. Una vez seguros de que funciona correctamente, el paso siguiente es crear una cuenta de usuario para el servicio PSM. FSM no necesita una cuenta propia, dado que los permisos ya están definidos en los archivos y en las carpetas que pone a disposición de los usuarios de Macintosh. Sin embargo, para controlar la impresión hace falta tener una cuenta diferente a la que se le puedan asignar permisos. Hay que crear un nuevo usuario que se empleará exclusivamente con PSM, y luego hay que seguir el procedimiento siguiente para configurar el servicio con PSM para utilizar esta cuenta en lugar de las credenciales LocalSystem predeterminadas.
El primer paso para crear una impresora en la que puedan imprimir los usuarios de Mac OS es crear una impresora compartida, bien creando desde el principio una impresora nueva utilizando el Asistente para agregar impresoras, bien compartiendo una impresora ya existente.
Si se desea compartir una impresora existente que ya está conectada al servidor de Windows 2000, basta con ir a la ficha Compartir de su ventana Propiedades, seleccionar la opción Compartido como y asignarle un nombre a la impresora compartida. Si se crea una impresora nueva, el proceso resulta ligeramente más complicado.
Como parte del proceso de configuración, se pueden imponer restricciones en cuanto a las personas autorizadas a utilizar la impresora (con la ficha Seguridad de la ventana Propiedades de la impresora) o en cuanto al momento y el modo de emplearla (con la ficha Avanzadas).
Una vez concluido este proceso, la impresora compartida recién creada queda a disposición de los usuarios de Macintosh en cuanto se interrumpe y reinicia el servicio PSM.
La captura de una impresora AppleTalk tienedos efectos secundarios. El primero es que los usuarios de Mac OS ya no pueden imprimir directamente en el dispositivo capturado, lo cual es el resultado de la captura. El segundo es que cualquier usuario, de Mac OS o de Windows, del servidor PSM puede imprimir en el dispositivo capturado, siempre que se haya compartido. Para capturar una impresora AppleTalk ya existente, hay que crear antes una impresora compartida para representarla en el servidor de Windows 2000 mediante el procedimiento siguiente:
Si se desea liberar una impresora capturada o volver a capturar una que se haya liberado, se puede utilizar la ficha Puertos de la ventana Propiedades de la impresora. Para ello hay que seguir el procedimiento siguiente:
Hay que recordar que los dispositivos capturados sólo están disponibles para los usuarios de Windows y de Mac OS que imprimen en la cola correspondiente de Windows 2000 PSM Server; las impresoras AppleTalk no capturadas o liberadas sólo están disponibles para los clientes que utilizan AppleTalk.